"Daría la mitad de lo que sé por la mitad de lo que ignoro."
René Descartes
En una de las actividades del curso de TIC y educación artística nos
solicitaron editar algún artículo de la Wikipedia que estuviera relacionado
con el arte, ya sea corrigiendo algún dato que es incorrecto o ampliando la
información.
Hace
unos días, dedique toda la tarde a subir una página nueva en la Wikipedia.
La página que elaboré era sobre la Escuela Nacional de Danza Folklórica
(ENDF), que forma parte un pequeño grupo de escuelas profesionales dependientes del Instituto
Nacional de Bellas Artes (INBA), una de las dependencias culturales gubernamentales más importantes de México.
Pensé
que iba a ser una actividad sencilla, por lo que se me hizo fácil hacer toda la
edición de la información directamente en la Wikipedia. Cuando ya casi había
terminado de editar la página, noté que aparecía un aviso indicando de que era
una página publicitaria y por tanto, se había marcado para ser eliminada. Como
es la primera vez que publico una página en la Wikipedia, tardé en encontrar la
forma para contactar a quien me puso ese anuncio. Cuando finalmente logré
hacerlo, otra persona me borró la página de tajo.
Al
día siguiente recibí un mensaje de la persona que puso el mensaje y me dijo que
debía solicitar la reconsideración de la eliminación, pero me dijo que él seguía
afirmando que la página estaba
haciendo publicidad. Para ser sincera, esta situación me molestó mucho porque
busqué información oficial, la cité al pié de la página y además era
básicamente una semblanza histórica de la escuela, en la que mencionaba
brevemente la propuesta académica y artística que tiene esta institución.
Al día siguiente del incidente, envié otro mensaje, esta vez a la
persona que borró mi aportación. Le solicité de forma respetuosa que pusiera en línea la página eliminada y
expuse que era relevante porque trataba sobre una institución educativa de
carácter público; la información provenía de fuentes fidedignas; estaba
debidamente citada y no hacía publicidad de algún tipo. El mensaje fue
infructuoso, la persona me respondió lo siguiente:
“No señor, no se restaura
por dos razones: el texto está escrito de manera promocional o como poco a la
manera como escriben en los folletos y escritos oficiales. Pero lo más grave es
que es un plagio textual de las páginas que se dan como referencia.”
No sabía que poner citas textuales, debidamente señaladas dentro
de un texto, es considerado plagio. He estado muy atareada, por lo que no tengo
tiempo para empezar de nueva cuenta todo el artículo, ni discutir con personas
que no saben nada sobre lo que estoy escribiendo, así que la redacción de dicha
página tendrá que quedar en mi lista de pendientes.
Creo
que la experiencia me dejó un par de aprendizajes. El primero es que debo
trabajar en un procesador de textos y respaldar la información que quiera subir
a cualquier espacio electrónico. Siempre lo he hecho de esa manera, pero esta
vez que se me hizo fácil hacerlo de forma distinta, todo el trabajo que realicé
se perdió.
El
segundo, es que muchas de las personas que colaboran dentro de dichos espacios,
son gente que no tiene la capacidad para entender el lenguaje que hablamos
quienes nos dedicamos a la cultura. Me parece que esto último es de relevancia,
porque desconozco con qué criterios nombran a los "bibliotecarios" y
cómo es que ellos tienen derecho a suprimir de forma indiscriminada, contenidos
sobre los cuáles no conocen nada en absoluto. Me parece que lo más sensato hubiera sido que me dijeran qué cosa consideraban que estaba errónea, explicarme los lineamientos que se deben seguir al contribuir dentro de la página y permitirme hacer las correcciones requeridas.
Esta
situación que me sucedió pone de manifiesto esa característica del
ciberespacio, donde puede existir todo tipo de información, pero es difícil
discernir sobre la pertinencia y veracidad de la misma. Mientras mi página sobre
una institución relevante en el ámbito cultural de México fue eliminada,
existen millones de otras páginas electrónicas plagadas de información
inexacta, difamatoria o que contraviene las leyes, y siguen a
disposición de todos los usuarios del Internet.
En vista del poco éxito en la elaboración de una página nueva para la Wikipedia, me di entonces a la tarea de corregir los datos de una
fotografía sobre una pieza arqueológica de la región Huasteca. La
información que contenía la fotografía que edité era errónea, ya que indicaba
que la pieza procedía de Tampico, una ciudad en el estado de Tamaulipas, cuando
en realidad fue encontrada en la localidad del Tamuín, en el estado de San Luis
Potosí. En la información en español agregué los datos técnicos de la pieza y el lugar donde se
exhibe permanentemente, que es la Sala de Culturas del Golfo de México en el
Museo Nacional de Antropología e Historia, de la ciudad de México. Finalmente, edité el nombre de la pieza en inglés y francés y corregí en ambos idiomas el lugar de
procedencia.
Hola Georgina
ResponderEliminarComparto tu indignación y te transcribo la primera parte de un artículo que me parece muy significativo
"En The New Yorker del 7 de septiembre de este año hay una “Carta abierta a Wikipedia” del novelista norteamericano Philip Roth que es sumamente instructiva. Cuenta cómo Roth, al descubrir la descripción errónea que hacía Wikipedia de su novela The Human Stain (La mancha humana),envió una carta al administrador de esa enciclopedia virtual pidiendo una rectificación. La respuesta que obtuvo fue sorprendente: aunque la entidad reconocía que un autor es “una indiscutible autoridad sobre su propia obra”, su sola palabra no era suficiente para que Wikipedia admitiera haberse equivocado. Necesitaba, además, “otras fuentes secundarias” que avalaran la corrección."
El resto lo puedes leer en el artículo "La identidad perdida" de la columna Piedra de Toque de Mario Vargas Llosa.
Saludos.
Rosario.